Enseñando capoeira en Tokio

Uno de mis grandes amores es el capoeira, solia practicarlo diario de una a 3 horas por día, realmente me encantaba. ¿Por qué lo dejé? Porque me zafé la rodilla practicándolo, dos veces.
Ya hace varios años me operaron de la rodilla y parece haber quedado lo suficientemente bien para seguir practicando pero aún así lo dejé por muchos años y no fue hasta ahora que un compañero de aikido Irlandés me pidió que le enseñe así que después del entrenamiento de aikido nos fuimos a un parque para practicar un rato.
A veces cuando practican solo dos personas es difícil ser constante pero esperemos que lo sigamos haciendo.